2 mar. 2011

ENTREVISTA PERFIL: MIGUEL BRAVO



Un soñador... Miguel Bravo


El camino de los hombres está lleno de sueños y lecciones de vida. Esta es la historia de uno de ellos, Miguel Bravo, presentador y reportero de las notas deportivas más relevantes en nuestra provincia.



Sus primeros pasos los dio en el año de 1996, hizo reportajes enfocados a los acontecimientos diarios, para Radio Caribe en la provincia de Esmeraldas.


Miguel, ama el deporte, desde muy joven empezó jugando en diferentes clubes, hoy se siente muy agradecido de aquello, pues gracias a eso, pudo adentrarse en ese mundo y vivir intensamente su pasión, el deporte.


Luego de incursionar como jugador y ganar varias copas junto a sus equipos fue dirigente de varias selecciones deportivas “yo aprendía de ellos”.


Él, como muchos hombres ricos en ideales, se propuso ser comentarista deportivo y presentador. A su alrededor lo miraban incrédulos de aquello, pero Miguel Bravo hizo caso omiso, pues para él no existen imposibles.


Hace 40 años perdió a su padre, atravesó por diferentes dificultades, pero “si tu puedes pasar ese muro, como lo llaman el muro de Berlín, entonces todo se te facilita”.


Miguel también Incursiono en el mundo de la música, tenía una banda musical, con ella realizó varias giras nacionales, siendo teloneros de grandes grupos juveniles ecuatorianos. La música le dejo muchas amistades y grandes reconocimientos.


En el año de 1997 empieza a operar el canal Zaracay en Santo Domingo y nace la propuesta de presentar junto a otro profesional un programa denominado Salsa y Conga que fue transmitido por catorce meses.


Aquel programa le permitió salir por primera vez en televisión. Lo impulsó y lo convenció de su vocación.


Gracias a la experiencia obtenida, en el año de 1998, le ofrecieron un espacio en el mismo canal para presentar y realizar notas deportivas. Miguel, nos comentó con gran afán cómo fue aquel día que se presentó al casting para poder obtener ese lugar en la televisión. Ni los nervios ni los malos deseos pudieron impedir que él cumpliera su objetivo.


Tuvo la oportunidad, al radicarse en Colombia, de trabajar para Tele Antioquia por más de un año, allí incursionó como reportero de noticias deportivas cubriendo eventos como la Copa Libertadores.


Su presencia también hizo eco en el canal RTU en Quito y luego en la ciudad de Guayaquil. Le impusieron el reto más difícil para él, cubrir todas las notas relevantes sobre dos equipos ecuatorianos, Barcelona y Emelec, obteniendo grandes satisfacciones y resultados.


Desde el año de 1998 hasta el año 2000 hizo varios reportajes para el programa “Hola América” transmitido por la cadena deportiva más popular a nivel mundial, Fox Sports. Las temáticas de los mismos eran sobre el deporte extremo en Ecuador.


Hoy lo podemos encontrar a diario en Zaracay TV y Citi TV con su espacio deportivo. A las seis de la mañana empieza su jornada, presenta las noticias en el canal y luego de aquello sale en busca de sus notas culminando su día a las ocho de la noche, cuando es posible, ya que la labor periodística no tiene horario fijo.


Para Miguel ser un comunicador social “es ser una persona útil, sencilla y directa, con precisión y sin afectar a nadie. Sin ver la condición social, simplemente comunicar y hacer lo que tenemos que hacer”.


Darle el realce a lo necesario a cada una de las disciplinas, es el objetivo de todos los días. Transmitir el desarrollo y el desempeño de cada uno de los directivos de los diferentes equipos y disciplinas es para él la satisfacción más grande “estar siempre permanente con la gente que lo necesita”.


La mejor forma de motivar a los deportistas es darles el seguimiento oportuno, recibirlos en su tierra después de la labor desempeñada y hacerlos sentir respaldados y queridos.


Para este año vienen nuevos retos, “el reto es de todos los días” esperando siempre que los televidentes lo sigan acompañando.


Su madre es su apoyo incondicional y su fan número uno, su hija es su primera crítica y quien lo motiva oportunamente. “Amo esta profesión, es mi sol de todos los días” son sus últimas palabras al despedir está entrevista concedida en su lugar de trabajo.


Miguel Bravo nos acompañará hasta que “Dios lo permita” y nos invita a soñar, pues todos los sueños están hechos para hacerse realidad.

CRÓNICA: UN PARQUE MIL MEMORIAS


Una mañana de mayo emprendí mi camino hacia un lugar que contiene varias historias de mi ciudad natal: el parque central de Santo Domingo. Mi propósito, escribir un informe de algunos acontecimientos que reserva este sitio.

En la esquina de mi casa me situé para esperar uno de los buses que me llevaría a mi destino.

En pocos minutos apareció el primer carro denominado Tsáchila. Hice una leve señal de “pare” y de inmediato me embarqué. A penas mi pie tocó una de las gradas del bus, éste arrancó, provocando un ligero golpe en mi codo izquierdo.

Busqué un asiento entre la gente que se encontraba ya situada y procedí a acomodarme. El bus realizó varias paradas después, una de ellas en la famosa “Y” del indio Colorado. Allí las personas empezaron a subir de prisa y aquel carro se copó.

Me encontraba ya a pocos minutos de llegar, entre tanto un niño se subió al transporte y en medio de los individuos que se encontraban de pie, hizo maniobras para llegar hacia mí y ofrecerme un caramelo. Gustosa lo acepté y le di el valor del mismo.

La tercera parada, era mi destino. Aguardé a que el carro frene y me bajé. Ahí estaba… el parque central de mi ciudad, un lugar que alberga tanta gente y tantas historias.

Con un poco de temor y desconcierto, me senté en el borde de un muro que rodea varias plantaciones. Saqué mi libreta de notas, un lápiz y empecé a escribir. A pocos pasos de mi lugar, se encontraba un anciano hablando solo y cabizbajo. Él murmuraba “ay Dios mío, ay Dios mío…” sentí un poco de temor y me alejé.

Al parecer algunas de las personas que frecuentan el parque, desean reencontrarse con un pasado y varios sentimientos. Entonces, caminé un poco para dispersar mis pensamientos y me encontré con un pequeño niño, de aproximadamente siete años de edad. Él me pidió que le comprara un vaso con gaseosa, necesitaba uno, así que de inmediato acepté.

Después de refrescar mi sed, caminé hacia el edificio denominado “Ilustre Municipio.” A su alrededor encontré varios niños y adultos que limpian zapatos, los lustrabotas. El negocio de la lotería, es el más concurrido allí. Cerca del mismo lugar se encontraba un señor de traje, muy elegante, con una guitarra, entonando una canción que le permitiera recibir unos cuantos centavos.

En una esquina, me encontré con un grupo de meretrices. En aquel momento una de ellas ofertaba sus servicios. Al parecer era sordo muda, algunas señales la delataron. Ella vestía una falda corta fucsia y una blusa de color amarillo bajo… después de haber cerrado el trato, dio varios pasos y dobló la esquina. El señor que requirió sus servicios la alcanzó después.

Seguí mi camino… quise rodear con mi mirada aquel parque, me sorprendió ver a algunos señores jugando naipes en las bancas. Apostaban dinero en cada partida. De pronto, me sentí más segura al ver caminando por allí a dos jóvenes policías, bueno, no tan segura pues se estacionaron varias veces a divisar las apuestas antes mencionadas.

Me encontraba, entonces, de frente a la Catedral. En aquel momento, ésta albergaba unos cuantos fieles. Una señora que estaba ubicada en las afueras de la misma me ofreció unas velas, dije ¿por qué no? Le compré dos y me introduje en aquel templo aparentemente oscuro.

El aire que se respira allí es incienso puro y la visión no es la mejor. Según mis datos las luces en aquel lugar se encienden a partir de las seis de la tarde antes de eso, no. Recé una oración y procedí a dejar mi vela en los pies de la estatua de un Santo, desconocí su nombre pero era el más concurrido. Con la bendición de Dios, me retiré.

Decidí caminar un poco más, quise observar más acontecimientos para completar mi crónica. Una vez más, acudí a situarme frente al edificio municipal. Observé como trabajaban algunas señoras en aquel oficio de arreglar las uñas, eso es nuevo aquí.

Ubicados ahí, también se encontraban unos señores con palas y costales, me pregunté ¿Qué podrían ser? Me propuse salir de mi curiosidad y me acerqué a preguntar. Comprendí entonces, después de resolver mi interrogante, que eran albañiles, trabajadores informales que esperaban que algún individuo contrate sus servicios.

Después de aquello, me ubiqué nuevamente en el sitio donde empecé y procedí a redactar.

Existe tanto movimiento en este lugar, varias personas se estacionan en busca de un dólar para suplir sus necesidades, mientras otras, sólo lo hacen por apostarlo todo a la vida… unos proclaman sus quejas, otros cantan canciones.

Pero todos tienen algo en común, un sueño… un deseo que alberga sus vidas que les permite levantarse una día más y regresar al parque central.

ENTREVISTA PERFIL: DON MOISÉS TRUJILLO



La voz de los deportes

En la cabina de locución de Radio Flama Plus, se encontraba Don Moisés Trujillo, la voz más sonada en los deportes de la Provincia Tsáchila.

Al culminar su segmento, cuando el reloj marcaba las 14h00, nos acercamos hacia él y muy atento decidió atendernos.

“Es un placer” dijo y nos invito a pasar. Nos acomodamos según las circunstancias y empezamos una amena charla. Explicamos el motivo de nuestra presencia en aquel lugar, muy honrado de ser catalogado por nosotros, como un personaje de renombre, prosiguió a delatarse.


“Yo soy nacido en la ciudad de Ambato” un breve entusiasmo reflejó su rostro. Motivos personales arrastraron, a ésta tierra Tsáchila, a sus padres y a él en el año de 1960.


Desde 1971 empieza su labor periodística, sin tener un título en aquel oficio, se involucró de manera inmediata debido al gusto que tenía hacia esta carrera.


Su vida laboral ha transcurrido en medio de anécdotas, buenas y malas. Ha participado en animaciones de eventos, en programas de carácter musical (con énfasis a la música ecuatoriana) y en la locución de informativos matutinos.


En total, 38 años de carrera en radio. Don Moisés tuvo la oportunidad de ofrecer sus servicios en algunos medios radiales a nivel nacional. Ha sido reportero de Radio Gran Colombia, Radio Nacional Espejo, Radio Quito, Radio Centro de Ambato, entre otras.


Inició en el segmento de deportes hace 25 años, el motivo: desde muy joven le interesó la actividad deportiva. Participó en varias disciplinas, entre ellas: el fútbol y el ciclismo. Pero existe una afición que desde siempre lo enamoró, la tauromaquia.


Su jornada laboral empieza a las 6h40, su cábala: “la preparación”. Sus actividades se extienden hasta las 22h00 o inclusive hasta las 24h00, esto, debido a que debe cumplir con la coordinación de eventos deportivos de carácter interinstitucional, inter cooperativo e interclubes.


El periodismo, para él, no tiene horario y es una profesión incomprendida. “Es una misión hermosa que nos invita a nosotros a buscar la información no a alarmar, sino, a observar y dar un comentario”.


Su familia, es su principal apoyo para cada una de sus actividades. Según Don Moisés “cuando uno quiere triunfar no lo puede hacer solo, detrás de aquello está una familia y los hijos que son el apoyo moral”.


Cuando comenta un partido de fútbol u otro acontecimiento deportivo, piensa que es bueno felicitar si las acciones son efectivas, caso contrario merece una crítica orientadora. “No podemos destruir a la ciudadanía, a una persona o institución. Hay que darles una segunda oportunidad”


¿Tendremos a Don Moisés para largo? una sonrisa delata su estado, su respuesta: “hasta los últimos días de mi vida en los que yo pueda hacerlo por mis propios medios”.


El futuro del periodismo deportivo en la provincia va avanzando, según su perspectiva, pero nos deja un claro mensaje “si algo tienen que criticar ¡háganlo! pero con franqueza”.


Los resultados de veinticinco años en el ámbito deportivo son: amigos, conocidos, gente que lo aprecia y gente a quien respeta mucho.


“El equilibrio de una información invita a que un pueblo pueda triunfar”, son sus últimas palabras al culminar esta entrevista, frase extraída de las lecciones de vida en su labor, las que le dieron la oportunidad de ser esa voz franca que todos los días nos acompaña, ya sea en un evento, en la radio o en la televisión.