Memorias y réplicas

María Cristina Ulloa B.

10 sept. 2015

Ella


 
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F. Chopin: 

"Solo despertará cuando su corazón hoy dominado por la cabeza le produzca demasiado dolor (...) Que Dios la guíe y la proteja, pues no sabe distinguir entre un afecto verdadero y una adulación"

4 sept. 2015

Se me borra la memoria

En blanco. Cuando intento mirar atrás me quedo en blanco, al menos cuando se trata de aquello que quiero recordar con un gran sentir. 

Se me acaban los recuerdos y no es mucho lo que he vivido ¿o sí? Son 26 años de vida, de momentos recolectados ¿a dónde se van? 

La memoria me recuerda que avanzo, que crezco, que envejezco y se queda lo que vale más, lo que necesitaré mañana.

Pero ¿y si quiero alguna (memoria) que no necesito, que solo me da ganas de recordar? ¿Qué pasa con esa memoria? Creces ¿y? 

Qué hay de las sensaciones ¿las puedes revivir? Y si sientes algo que sentiste ayer, se me ocurre: al beber algo, al respirar, al saborear, al tocar o al verlo ¿eso es malo? 

Qué haces con ese accidente entre sentimientos del ayer y del hoy. 

Hace falta una cernidera que recicle el ayer ¿Y el hoy? Qué hay de él. 

¿Es preciso no mirar atrás? Y qué tal si la vida solo te pone pruebas. Qué tal si las rindes. La calificación será un recuerdo más, una lección más. Y la vida, la vida es eso... Un camino por recorrer, un sendero... Y en el trayecto pones el alma,  la alimentas y creas el "yo". 

Luego miras atrás ¿y qué ves? El mismo "yo" sin algunas herramientas, sin alguna compañía, con palabras limitadas... Y el hoy se alimentó de ese ayer, continuamente así será. 

Mi memoria es blanca. Hoy la alimento y aunque el ayer sostenga esa limpia hoja lo que escriba en ella se habrá convertido  en la renovación del ayer. 

24 ago. 2015

Ser mujer

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Iniciaré esta entrada con una frase que caló en mí, se trata de un pensamiento del cantante Silvio Rodríguez: "Lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida". 

Ser mujer es todo un reto, como el ser humano. La mujer, desde su nacimiento, asume roles... roles que marcan su personalidad y forjan su carácter. 

Cuando eres niña el instinto materno aflora en ti y las muñecas suelen ser tu primera responsabilidad. Ya un poco después, debes ser educada, debes convertirte en una pequeña dama. Muy comportada ante la sociedad. Tu postura debe ser delicada, tu lenguaje muy culto y entre mejor lo haces, más oportunidades tendrás de ser elegida como la mujer de alguien. Todos estos se convertirán en estereotipos a respetar, en piedras que estorban y no te dejan vivir a plenitud. 

La vida es una, las oportunidades limitadas... esa mujer siempre deberá seguir un canon y esas oportunidades se irán acortando y la vida acabando...

El rol de ser madre y mujer a la vez es un tanto difícil pero no imposible. Una madre es para siempre y una mujer ¿también? He aquí un primer debate. Y es que las circunstancias no siempre serán un cóctel de arcoiris. El blanco y negro te plantará dudas... de quién eres, de qué quieres...

La mujer tiene el mismo derecho de elegir y ser elegida. De amar y no amar. De sentirse deseada y de desear. No se frena ninguna acción, por el hecho de provenir de dicha costilla del hombre. La mujer y el hombre son iguales ¿o no? al menos se puede afirmar que tienen algo en común son seres humanos, seres vivos...

Los diferentes roles que una mujer deberá asumir serán el blanco de las críticas de la sociedad, empezando por la familia. Quienes tienen claro el rol principal y la actividad servicial que ella deberá todo el tiempo ejecutar. Todo esto se aprende en la práctica, de las experiencias de la vida, de las decisiones.

Pero qué hay de las mujeres que no se etiquetan, que son una. Que son madres, con plena libertad de renunciar a ser serviciales y solo se encargan de amar. Que son esposas y que tienen la libertad de elegir y de opinar. Qué hay de las amantes, de las hijas... de las no sumisas... de las que levantan su voz no por ser más, solo por ser ellas, ellas en plena libertad de ser.
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Qué tal si ella no quiere cocinar, arreglar la casa... y solo quiere aprender a ser mejor... pero que ese "ser mejor" no necesariamente implique ser la mejor ama de casa, sino ser una gran profesional, por ejemplo, llena de ideales que aportarán a la sociedad, que contribuirán desde diferentes ámbitos. De las mujeres que son estrategas y no del hogar, sino de la vida... y que por lo dicho, no sean etiquetadas... como feministas o rebeldes... o vagas. 

Una mujer puede elegir... elegir hacer el mal, o hacer el bien... hacer las cosas mal o hacerlas bien... equivocarse una y muchas veces. Asumir sus roles de la forma en que ella crea que es lo correcto, apostando siempre por la felicidad de los suyos, por la de ella. Vivir el libre albedrío enmarcado en la responsabilidad de ser una digna hija de nuestro SER superior.

Simplemente la sociedad es una farsa... una burbuja llena de nada, porque todo acaba... desaparece, se desvanece... y a ella, y a los demás, solo le quedarán recuerdos, experiencias, aprendizajes, les quedará el privilegio de haber respirado... de haber vivido.

Ella es libre... libre de pensar y de amar... no importa cuándo, dónde o en qué circunstancias, su libertad siempre irá más allá de simples etiquetas y clasificaciones... navegará, naufragará y arribará en la orilla de la infinidad de sus ideales. 


19 mar. 2015

Réplicas


 Réplica: "Lo estás mal acostumbrando a los brazos"

"Lo estás mal acostumbrando a los brazos me afirmo el verdulero. Díselo a la naturaleza que lo ubicó 9 meses cerca de mi corazón, 9 meses al compás de mi respiración, 9 meses en compañía de mi voz. Ella lo mal acostumbró primero que sabiamente llenó mis pechos, para seguir siendo uno los dos.

Que te explique la naturaleza el porqué me sonríe cuando estoy mal y me estira los brazos loco de amor. ¿Qué lo estoy mal criando en brazos? Cuando no me pide zapatos ni un auto de lujo, tan solo que lo tome, por besos a cambio.

No me niego a sus brazos, porque negarme sería reprimir el amor más puro e incondicional, me pide brazos porque después de pasar casi un año tan unidos como jamás lo volveremos a estar, nuestro único consuelo es abrazarnos para no extrañarnos tanto y amarnos más y más.

Después de todo, más temprano que tarde aprenderá a caminar y todo esto será un hermoso recuerdo, de cuando una vez él fue bebé y mis brazos eran todo para él.

Así que señor verdulero, sin duda la naturaleza es más sabia que ambos, lo que para usted es "mal acostumbrarlo a los brazos" ella le llama AMAR, ni los árboles sueltan sus frutos pequeños, los cargan, hasta que estén listos."




Réplica: Madres imperfectas


Amalia (4 meses) y mamá
Al leer esta nota me entusiasmé por replicarla... hoy más que nada aprendo de los demás y me identifico con parte de estas letras.

Cuando me enteré de que estaba embarazada pensé que tenía que ser una madre perfecta, devoré todos los libros de crianza habidos y por haber, blogs, noticias en internet, recorrí tiendas...

Sólo cuando tuve a mi hija conmigo descubrí que las madres perfectas no existen más que en su imperfección.

También descubrí que sí existe el cansancio, la tristeza, la frustración, el hastío e incluso la desesperación.

Y así fue como me convertí en una madre imperfecta.

Esa madre que a veces está triste y llora, mamá cercana, de carne y hueso.

Una madre que te deja saltar en el sofá y a veces hasta se arranca a saltar contigo.

Una madre que cada noche sin excepción te llena de besos, de cosquillas y de mordisquitos en la barbilla.

Madre que tropieza constantemente con bloques de construcción, aparecen por todas partes, hasta en los lugares más insospechados.

Madre que anda a gatas por toda la casa, contigo sentada sobre su espalda mientras gritas Iiiiiiii Iiiiiiiii!!! Hasta que sus rodillas empiezan a pedir clemencia.

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Madre que a veces se enfada sin razón, sólo porque está cansada y te riñe y a los 5 minutos te pide perdón y tú con tu inmenso poder sanador la abrazas y la llenas de besos.

Madre imperfecta, sin depilar ni maquillar, en vaqueros y cola de caballo, cómo íbamos a correr con vestido y tacones??

Madre que no sabe preparar un biberón, ni una papilla, pero sí "huevos fritos con patatas" de yogur, manzana y melocotón.

Madre que te pone música punk, y flamenco y rap y música clásica y baila contigo por toda la casa.

Madre que prefiere tener la casa un poco más sucia y jugar más contigo.

Madre que a veces sucumbe al embrujo de la caja tonta y te sienta delante sólo para poder descansar 15 minutos.

Madre que sale a trabajar cada mañana y aunque pasen los meses no desaparece su angustia por separación.

Madre que dibuja peces, vacas, casas y gatos que sólo desciframos tú y yo.

Madre traductor simultáneo, la única capaz de entender cuando "tata" significa patata o caca o realmente tata.

Madre: la palabra más perfecta y más imperfecta de nuestro diccionario.



 Réplica: Cómo narrar una historia y no morir en el intento

A los que no se rinden, a los que escriben.